Moha, una muy buena opción

En muchas zonas los excesos de agua impidieron hacer reservas de primavera e incluso arruinaron lotes completos de praderas que habrá que reponer. La Moha se ubica como una alternativa clave gracias a sus características que le permiten adaptarse a diferentes situaciones productivas.

Más ventajas: le gana a las malezas, resiste sequías y se aprovecha rápidamente

La Moha (Setaria itálica) es una gramínea anual de producción estival. Entre de sus principales características está su crecimiento inicial rápido que permite su aprovechamiento en un tiempo relativamente corto desde su implantación. Esta misma característica, su crecimiento veloz, le permite competir de forma muy eficaz con las malezas, aunque su macollaje es bastante pobre.

Otra de sus características importantes es su eficiencia en la utilización del agua, que le da gran flexibilidad a la hora de resistir periodos de sequía. Sin embargo la moha no tolera muy bien los anegamientos muy prolongados.

Su capacidad de adaptarse muy bien a diferentes tipos de suelo, desde aquellos con perfiles poco profundos hasta suelos pesados, es otra particularidad de la moha que la hace elegible para diferentes planteos productivos.

Implantación y manejo: atentos a la calidad de semilla

La época de siembra va desde mediados de octubre hasta fines de diciembre. Siendo importante la temperatura del suelo para que la germinación sea pareja (mayor a 18ºC es ideal).

La siembra más conveniente es en línea. La distancia entre surcos, de acuerdo a la máquina, no debe ser superior a los 35 cm, pudiendo sembrarse a una distancia de 15 a 17 cm entre surcos.

La densidad de siembra va desde 15 a 30 kg/ha. Es importante saber con qué calidad de semillas contamos para definir la densidad en base a la cantidad de semilla viable que estamos sembrando. En ambientes con mayores limitantes en recursos, es recomendable estar más cercano a las densidades mínimas para no generar una alta competencia entre plantas. En ambientes con alto potencial, siempre es aconsejable aumentar la densidad para aprovechar todo el potencial productivo de la moha, ya que su baja capacidad de macollaje no le permite compensar como ocurre con otros cultivos.

La aplicación de fertilizantes se recomienda a la siembra

Siempre es aconsejable saber con qué contamos en el suelo antes de definir dosis. Lo ideal es emplear algún fertilizante fosforado como arrancador, puede ser también con algunos otros nutrientes en mezclas físicas o químicas.

Como toda gramínea C4, tiene una alta respuesta a la fertilización nitrogenada. Es decir, que si las condiciones de humedad son las óptimas podrá aprovechar todo el nitrógeno que le otorguemos. Con dosis de 50 kg/ha de urea ya encontramos respuestas, en planteos de alta producción, la dosis puede llegar hasta 200 kg/ha de este fertilizante.

En manejos con pastoreo directo, lo más aconsejable es fertilizar después del mismo para favorecer el rebrote.

Moha en amplio menú: pastoreo directo, henificación y silaje de planta entera

La mayor proporción de la moha que se siembra es destinada a la confección de rollos (henificación), sobre todo en casos como el de la variedad “Colorada Gigante”. Ya que por su pobre rebrote, destinarla a heno es el manejo que mejor se adapta, maximizando así la producción de materia seca (MS). En caso de destinarse a pastoreo, este debe realizarse a los 30 - 35 días desde la siembra.

Si es destinada a confección de rollos o silaje, el momento de corte es entre panojamiento y grano lechoso. En ese momento estamos hablando de un cultivo que tiene aproximadamente 70 días desde la siembra con una altura que va desde 60 cm hasta más de 1 metro. En este estadio se alcanza la mayor producción de MS y con valores de digestibilidad elevados.

La producción de MS están en el orden de los 4.000 a 7.000 kg/ha dependiendo del ambiente, precipitaciones, fertilizaciones, etc. En cuanto a calidad, se trata de un cultivo de alta palatabilidad y un buen valor nutricional: proteína entre 10 - 12 % y digestibilidad superior al 60 %. Siguiendo este manejo, luego de la confección de heno o silaje, como dijimos antes puede obtenerse un rebrote interesante o pobre dependiendo de los recursos que apliquemos, y aquí se presentan dos alternativas: ese rebrote puede ser pastoreado o bien aprovecharlo como cobertura si hemos planificado sembrar una pastura a fines de verano o principio de otoño. Una cobertura brindará protección del suelo, reduciendo la erosión y además permite aumentar el contenido de materia orgánica en el suelo, mejorando la fertilidad. También evita y / o atrasa la germinación y crecimiento de malezas. El rastrojo que puede dejar la moha luego de cortarla es de rápida descomposición y de poco volumen por lo que de fácil trabajar. Esto favorece la siembra directa de pasturas.

0,81 $/kg de Materia Seca(MS)

En el Cuadro N° 1 se detallan los costos de insumos y labores necesarios para un cultivo de moha destinada a la confección de rollos, cuyo rinde aproximado es de 6000 kg MS/ha, es decir que se pueden obtener unos 12 rollos de 500 kg/ha.

En síntesis la moha es una excelente opción porque:

  • De fácil implantación.
  • De bajo costo de implantación y mantenimiento en comparación con otros cultivos.
  • De rápido aprovechamiento y desocupación del lote.
  • Ideal como antecesor de pasturas.
  • Excelente competidor de malezas como gramíneas anuales de verano.
  • Adaptable a diferentes tipos de ambientes y suelos.
  • Alto rendimiento y calidad forrajera.
  • Posible, en ciertas latitudes, realizar doble cultivo de verano.
  • Realiza un gran aporte de raíces que mejoran estructura de suelo

Ing. Agr. JUAN IGNACIO CURIA - Asesor Técnico Comercial, Bs. As. - jcuria@peman.com.ar

Gentileza: PRODUCIR XXI - Septiembre 2018